Comparar propuestas con criterios objetivos
Crea una matriz con columnas idénticas: alcance, calidad, extras, penalizaciones y flexibilidad. Asigna pesos según tus valores y puntúa sin emociones. Esto evita caer en iluminaciones momentáneas y te permite pedir ajustes concretos. A veces un proveedor intermedio, dispuesto a personalizar, supera al más famoso. Cuando compartes tu análisis, abres la puerta a mejoras reales. La transparencia bien planteada inspira colaboración, y lo que parecía innegociable de pronto encuentra un punto medio sensato.